Queridos hermanos.
Quedan ya algo lejos los días de preparativos y la salida procesional de la Santísima Virgen de los Dolores, y precisamente esa distancia nos ha hecho meditar profundamente sobre lo vivido en este mes de septiembre de 2008.
Al contemplar a nuestra Virgen por las calles de nuestro barrio, hemos visto hecho realidad un sueño que anhelábamos desde hacía muchos años. No obstante, una vez pasado todo, debemos continuar la vida interna de nuestra Hermandad. Nuestro Director Espiritual así nos lo dio a entender en los días previos a la salida procesional: de nada serviría ésta si no nos comprometemos a seguir trabajando por nuestra Hermandad y por nuestra Parroquia. También nos dijo que abriéramos el corazón a la Virgen y sepamos imitarla en nuestras vidas.
Y así es. Esa es la manera con la que ahora debemos afrontar el momento histórico en el que nos encontramos. La Hermandad de San José Obrero ha crecido mucho en los últimos años, y lo ha hecho por el grado de compromiso parroquial cada vez mayor de su Junta de Gobierno y de todos sus hermanos y hermanas. Os invito a no desfallecer, a seguir este camino o itinerario de fe que nos reporta la vivencia continua en nuestra Hermandad. No me cabe la menor duda que seguiremos en ese camino con la ayuda de todos vosotros.
Finalmente, me gustaría felicitar y dar las gracias a toda nuestra Hermandad, sin distinción alguna, por la feliz culminación de los cultos a Nuestra Señora de los Dolores, con la satisfacción de poder haber visto a nuestra Madre visitar tantas calles y a tantas familias de nuestra feligresía.
Recibid un saludo en Cristo Nuestro Señor.
Francisco Luis Durán Ordóñez
Hermano Mayor
Octubre 2008


